Sargadelos, tradición y vanguardia

Por NH Hotels | 16:01

No hay cerámica más icónica y contemporánea que la de Sargadelos. Sus composiciones geométricas, sus relieves vegetales y su contraste entre blanco y azul son un recorrido por el paisaje y la arquitectura de Galicia. Ahora, que sus diseños viven un nuevo renacimiento de la mano de jóvenes creadores, esta fábrica, nacida en 1806, está más de moda que nunca.

Al estilo de la loza inglesa

A principios del siglo XIX, la loza inglesa tenía un inmenso prestigio en España. Sin embargo, su importación era complicada: su precio, sumado a los aranceles, hacía que no estuviera al alcance de la mayoría de bolsillos; y por otra parte, su frágil naturaleza provocaba que los cargamentos que partían del puerto de Bristol llegaran absolutamente hechos trizas en las bodegas de los barcos.

Antonio Raimundo Ibáñez, emprendedor ilustrado de la época, pensó que si se fabricaba cerámica de estilo inglés en Galicia, los costes se abarataban y el transporte se facilitaba. Así que aprovechó la industria que ya existía en la provincia de Lugo y los yacimientos de caolines de extraordinaria calidad próximos para crear la fábrica de Cervo. Las piezas se creaban en blanco y se pintaban a mano a posteriori. Rápidamente, la cerámica de Sargadelos comenzó a hacerse un hueco en las alacenas de toda España.

Recuperando Sargadelos

A finales del siglo XIX, la fábrica cierra por pleitos familiares. Sin embargo, sus piezas perviven en muchos hogares como diseños de referencia. Y esto despierta el interés del ceramista Isaac Díaz Pardo, que crea en 1949 una fábrica en Sada, retomando el espíritu de la original Sargadelos. Sus piezas encarnaban el apogeo dieciochesco de la cerámica de estilo inglés. Sin embargo, en 1955, Díaz Pardo viaja a Buenos Aires, donde contacta con intelectuales españoles en el exilio: Luis Seoane, Andrés Albalat y Fernando Arranz, que habían creado la iniciativa Laboratorio de Formas, recuperando cerámica antigua pero con un nuevo enfoque. Los motivos se modernizan, se descomponen geométricamente, se establecen patterns decorativos inspirados en el románico y barroco gallegos. Díaz Pardo establece una relación de colaboración con estos artistas que desemboca en una producción de series limitadas de cerámica con estos diseños en 1968. Y lo demás ya es Historia.

Nuevos tiempos

De nuevo, vaivenes empresariales estuvieron a punto de dar al traste con esta simbólica fábrica a lo largo de la pasada década. No obstante, un empresario local, Segismundo García, se ha hecho con el control de Sargadelos y la fábrica está viviendo un nuevo momento dulce. En 2014, Sargadelos consiguió el reconocimiento de Bien de Interés Cultural. Los diseños han pasado de la tradicional cerámica a otros soportes como mantelerías, marroquinería o joyería, de la mano de jóvenes como o Martín Azúa, Pepa Poch o Cova Ríos. Codiciada en Japón, presente en la biblia del diseño Wallpaper, Sargadelos se reinventa y traspasa fronteras.

Dos siglos han transcurrido, y esta cerámica continúa siendo punta de lanza del diseño, una Bauhaus de esencia galaica donde el azul cobalto tiene mucho que decir sobre la soberbia, duradera e impecable loza de caolín gallego.

Puedes visitar la Fábrica de Cervo (Lugo) y la Fábrica de O Castro (Sada) y adentrarte en el universo de Sargadelos y su legado. Y quedarte en nuestros hoteles en Coruña y Santiago de Compostela.

 

Publicar un comentario

Su correo electrónico nunca es publicado ni compartido. Los campos obligatorios están marcados *

*
*