Mejor a mano que a máquina

Por NH Hotels | 13:36

En mitad de la invasión digital y tecnológica, lo artesanal se hace un hueco cada vez más importante. Es la vuelta a lo manual, a la calidad del arte sin máquinas, a los orígenes. Pero incluso estas técnicas ancestrales se reinventan en sus denominaciones para sorprendernos con nombres como zentangle art, lettering o scrapbooking, entre otros. Descubre las últimas tendencias artísticas para dibujar o pintar a mano y desata tu lado más creativo.

El zentangle art es una técnica de dibujo terapéutica que consiste en dibujar patrones entrelazados manteniendo una actitud relajada. De hecho, la palabra zentangle proviene de zen (meditación) y tangle (laberinto o lío). Según los seguidores de este tipo de creaciones, con la técnica del zentangle conseguimos que nuestra consciencia se traslade al lado derecho del cerebro, la parte intuitiva y creativa. Además, tiene la peculiaridad de que no hay que proyectar un dibujo, sino que las imágenes se consiguen sin pensar, dejándose llevar. De esta forma, según se explica en el blog zentangle, nuestra mente entra en un estado de bienestar y relajación. Se trata de una especie de yoga para el cerebro. Se consigue mejorar la autoestima, la atención, la comprensión del espacio y casi sin darnos cuenta.

Otra de las tendencias en lo artesanal es el lettering o unir el poder de las palabras con el arte. Esta técnica consiste en dibujar las letras y palabras a mano, no en escribirlas. Un experto en la materia, Gerrit Noordzij, explica en su libro ‘El Trazo. Teoría de la escritura’ que “en el lettering las formas son más adaptables que en la escritura a mano, ya que admiten trazos de retoque que pueden, gradualmente, mejorar (o empeorar) la calidad de las formas”. No se trata de algo nuevo, pero ha alcanzado gran popularidad los últimos años debido a las obras de artistas mundiales como Martina Flor, Panco Sassano, Yani Arabena y Guille Vizzari, Matthew Tapia y Alex Trochut.

Otra tendencia es el scrapbooking, una de las artes que más pasión despierta. A su alrededor han surgido miles de opciones creativas, blogs, talleres, foros y youtubers que muestran tutoriales para elaborar las obras más divertidas basándose en esta técnica. Consiste en crear tu propia composición de memorias y recuerdos mediante fotografías y utilizando una multitud de procesos creativos como el recorte, pegado o collage. Con fotos, imaginación y materiales se consiguen auténticos recuerdos personalizados y únicos. Es aquí donde reside su interés.

Y aunque vive una época dorada estos últimos años, se cree que sus orígenes están en el siglo XIX, cuando el presidente estadounidense Thomas Jefferson guardó y reunió en álbumes los recortes de periódicos durante el tiempo que duró su mandato en la Casa Blanca. Se comenzó a hablar ya de una técnica para exhibir un diario personal con fotos, poemas y recortes o scraps.

Tras esta popular afición hay toda una tribu de scrapbookers adictos a los papeles con tramas y colores, plantillas, adhesivos, troqueladoras, washi tape o cinta decorativa.

Como parte del scrapbooking o una variante de ella, surgió hace unos años un movimiento llamado urban sketchers, en el que dibujantes urbanos se reúnen para retratar escenas de sus ciudades. Se trata de otra forma de recoger instantáneas de los viajes, por ejemplo, más allá de las cámaras digitales o de los móviles y redes sociales.

El fin último de estas corrientes artísticas es revivir el placer de lo artesanal, pero no sólo de verlo, sino también de disfrutar creándolo.

 

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