Anécdotas en NH Hotels: ¡ha nacido un héroe!

Por Diego Feijoo | 11:40


“Un hotel es un lugar evocador y sugerente que alberga numerosas historias sobre lo que sucede en su interior. Los relatos y las experiencias vividas en ellos los convierten en espacios llenos de secretos y curiosidades”. Vamos a recuperar un libro de relatos que publicamos desde NH junto Juan Luis Cano las ‘Historias eN Hoteles” que cuenta en su novela ‘Conchi, el niño se ha hecho bueno’; las hilarantes y alocadas anécdotas que ocurren tras las puertas del lobby de NH Hotels y que vamos a desvelarte en pequeñas píldoras.


Durante las más de tres décadas en las que hemos acogido a un número de visitantes innumerables, los entresijos del día a día y las anécdotas que empleados, amigos y clientes nos han dejado han sido más que memorables. A lo largo de estos años, hemos contado con el testimonio excepcional de huéspedes y empleados que, a veces como testigos y en ocasiones, como protagonistas, nos han regalado experiencias, momentos y sensaciones únicas que nos han llevado hasta donde estamos hoy en día y han formado parte de nuestra historia.

Un NH de héroes

Uno de las anécdotas más recordadas por los que estuvieron presentes y por todo el equipo de NH Hotels, la protagonizó Jose, el botones que empezó el día sin trabajo y se fue a dormir por la noche tras una larga jornada laboral como todo un héroe. El joven no había tenido hasta el momento trabajo ni oficio reconocido, pero tampoco manifestaba el menor interés por contar con uno. Sus padres insistían constantemente en la necesidad de que Jose tuviera un empleo prero sin éxito. Fue el miedo a perder a su novia Geni lo que le llevó a tomar la decisión de labrarse un futuro. Estaba enamorado y sabía que ella era lo más importante en su vida por lo que le invadió una gran preocupación por el temor de no ser suficiente para Geni y que ésta, se buscara un “hombre de bien”. Geni, trabajaba como camarera en un NH y, tras enterarse de que en el hotel hacía falta un botones nuevo, corrió a advertir a su novio, que rápidamente se ofreció para el puesto: era su primer empleo y aunque no estaba seguro de que pudiera ser bueno para el puesto, tenía muy claro que no perdería a Geni por nada del mundo.

Y llegó el gran día. Se enfundó su uniforme nuevo y, despidiendo a unos padres orgullosos, se dispuso a dar lo mejor de sí. Geni vestía un uniforme que destacaba su belleza por lo que Jose, no pudo resistir la tentación y se acercó hacia el área en el que su chica trabajaba para darle un beso. En ese fortuito encuentro, escucharon por casualidad la conversación de una pareja de ancianos que recordaba su primera visita al hotel: “Estoy muy emocionada, el mismo sitio: tú y yo… lo haremos como la primera vez.” – ” Sí mi amor. ¡Han pasado tantos años…!”. Qué romántico pensaron Jose y Geni que no pudieron evitar emocionarse y sonreír al escuchar estas palabras.

Jose continuó realizando sus quehaceres durante el día encontrándose más cómodo por momentos en su nuevo empleo. En la recepción, encontró a una pareja de japoneses que iba a alojarse en el hotel y Jose, muy servicial, ofreció su ayuda a los turistas. Repentinamente, el hombre se subió a la espalda de Jose, sorprendiéndole e indicándole el número de su habitación. El chico, no tuvo más remedio que llevar al japonés a su habitación relinchando de vez en cuando para meterse en el papel durante una situación tan divertida.

Tras este servicio, Jose bajó de nuevo a la recepción dispuesto a ofrecer su ayuda a nuevos huéspedes o compañeros y, ante su sorpresa, se encontró una pareja de ancianos que amenazaba, pistola en mano, a sus compañeros de recepción y conserjería. ¡Eran los ancianos enamorados! No querían repetir su viaje romántico a la ciudad sino que planificaban repetir el asalto que, años atrás, habrían realizado en ese mismo hotel.

Jose, que todavía no había sido visto por la pareja, alertó a la policía de lo que estaba sucediendo y, mientras la anciana preguntaba por su botín a los recepcionistas, otro japonés leía el periódico al final del lobby ajeno a cualquier acontecimiento que no fuera su lectura. Fue entonces cuando el anciano, salió de recepción con una bolsa de deporte cargada con “su tesoro” y Jose, que no podía permitir que aquella situación se saldara con éxito para los ancianos ladrones, le preguntó ingenuamente al caballero si quería ayuda con la bolsa. La mujer asustada, disparó al aire, momento en el que Jose descubrió que era una pistola de fogueo y gritó para avisar a sus compañeros que rápidamente, salieron del mostrador de recepción y redujeron a la pareja.

La policía no llegaba y, entre tanto ajetreo y felicitaciones a Jose por su intrépida y loable actuación, el japonés que leía el periódico se levantó raudo y veloz para coger la bolsa del dinero y salir corriendo. Jose salió corriendo detrás pero le fue imposible alcanzarlo. Jamás se aclaró la identidad de este ladrón espontáneo pero sí se detuvo a los autores del romántico atraco al hotel y Jose, se convirtió en <<Super Jose>> recibiendo el abrazo, reconocimiento y aplauso de todos sus compañeros y clientes. Además de la satisfacción de una cena para él y Geni con la que el mismísimo Director del hotel, había decidido recompensar al héroe.

Historias eN Hoteles

Corría el año 2007 cuando, los más de 6.000 empleados de NH Hotel Group agruparon las historias más divertidas e hilarantes que habían presenciado o protagonizado. Hechos, que las plumas más ocurrentes del periodismo, humor, música, arte y literatura sacaron punta para este anecdotario. Para esta hazaña, fue Juan Luis Cano el encargado de redactarla para NH Hotels tras décadas haciéndonos reír a través de la radio, prensa y televisión y como integrante de Gomaespuma.

 
  • publicado por Piedraita | 27 marzo 2015, 12:38,

    Que gran articulo Diego. well done

     

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