JJOO Londres 2012: Maialen celebra su bronce en la Casa de España

Por Ana Mellado | 10:06

De las aguas bravas del canal de Lee Valley, emerge la segunda presea para España. De nuevo, una mujer enciende la autoestima de la firma española. Todos tenían grandes expectativas puestas en ella y la guipuzcoana, Maialen Chourraut, no ha defraudado, terminando en la tercera posición en el slalom K1 de aguas bravas.

Pocos minutos antes de las 22.00, una exultante Maialen llegaba a la Casa de España, alojada en el hotel NH Harrington Hall. La palista vasca caminaba entre las decenas de amigos y compañeros de otras federaciones, con el primer bronce de la delegación española colgado en su cuello. “Ha sido un día duro, pero ha merecido la pena. Me siento muy bien. Es un sueño hecho realidad y tengo muchas ganar de compartirlo con mi familia. Esta medalla ha costado mucho y hemos trabajado muy duro para conseguirla y realmente la necesitábamos”, comentaba pletórica para el blog de NH hoteles, antes de comenzar a cenar rodeada de los suyos.

Maialen quizá ha pecado de un exceso de seguridad, sin arriesgarse a forzar y por tanto, a no optar a los dos primeros puestos. “Aunque quizá no haya salido tan bien, tan bien, el resultado ha sido bueno. Ha sido un recorrido difícil y el viento se ha convertido en un gran obstáculo. Habíamos entrenado mucho en esta ría y me la conocía muy bien”, declaraba la deportista. Después de que varias de las favoritas, como la eslovaca Dukatova y la austríaca Kuhnle, fallaran en su bajada, Maialen extremó las precauciones en la suya. “Esto es deporte y hemos optado por asegurar. Sabíamos que  fallar complicaría las  cosas y lo importante es que ha funcionado”, comentaba su entrenador Xabier Etxaniz.

El de hoy es el mayor logro que ha conseguido España en aguas bravas, gracias a la labor del equipo entrenado por Xabier Etxaniz, que ha conseguido, además, en estos Juegos un cuarto puesto, de Ander Elosegi, en C-1, y un quinto, de Samuel Hernanz, en K-1.

A la entrada en el restaurante de NH Harrington Hall, Maialen recibía los vítores y la ovación de los chicos del equipo de balonmano que habían visitado la Casa de España tras desplegar todo su poderío ante los surcoreanos.  “No sabéis cómo pesa esto. A ver cuándo conseguís la vuestra” bromeaba la deportista vasca mientra el equipo de balonmano español la felicitaban por su gran hazaña.

Los  pupilos de Valero Rivera encajaron un 33-29, en su tercer partido de la fase de grupos. Tras cambiarse y disfrutar de unas merecidas hora de relax enla Villa Olímpica, alrededor de las 20.30 el equipo encabezado por  Cristian Ugalde, Jorge Maqueda y Julen Aguinagalde se encaminaban repartidos en varios taxis hacia ese pedacito de España que se ha instalado en el Harrington Hall, donde les esperaba una suculenta cena en compañía de familiares y amigos.

Entre bromas y sonrisas, los chicos recorrieron el stand de Madrid 2020, mostrando un gran interés en la candidatura. Mientras contemplaban, un mapa de las instalaciones ya construidas en la capital, uno de los jóvenes bromeaba: “Anda, Las Tablas, pero si yo vivo ahí”. Después de disfrutar de las típicas especialidades españolas como huevos rotos con jamón o crema de melón, el equipo de balonmano regresó al Parque Olímpico de Stratford. Son conscientes que todavía queda mucho camino por recorrer en los Juegos de Londres 2012. Los próximos duelos serán frente a Hungría y Croacia.

España parece haber despertado del  letargo en el que había quedado sumida durante los primeros días de competición y el regocijo y la ilusión se respira en cada recoveco de la Casa de España. Los chicos de Waterpolo han pasado página y el polémico gol que le anularon Iván Pérez ya es parte de la historia. Tras derrotar a la selección de Australia, la selección español también quiso celebrar su pase a cuartos de final arropados por los suyos en la sede de la delegación española en Londres, donde almorzaron. “Ha sido un duro rival. Australia estaba en una condición física muy fuerte, pero nosotros nos hemos coordinado muy bien y ahora a seguir trabajando”, comentaba Pérez, quien durante sus últimos Juegos no ha parado de derrochar simpatía. El boya de la selección, que cumplirá 41 años la semana que viene, ya ha anunciado que tras Londres 2020 se retirará. “Voy a echarlo muchísimo de menos. En el vestuario, no dejo solo compañeros, sino amigos y hermanos para toda la vida”, concluyó.

 

 

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