JJOO Londres 2012: Baloncesto, una plata final que brilla como oro

Por Ana Mellado | 11:01

La victoria o la derrota se miden siempre en términos de la nobleza y condición del rival. Pisar los talones de Kobe, hacer sudar a LeBron, o interponerse en los tiros de  Anthony se asemeja más a la épica deportiva que a una banal carrera de pasos agigantados sobre el parqué del North Greenwich de Londres.

España vivió un auténtico deja vu. Cada paso, cada lanzamiento, cada encontronazo eran interpretados como si los chicos de Scariolo hubiera memorizado el guión de aquella final en Pekín hace cuatro años. Siete puntos estrellaron las ilusiones de España contra el aro en un partido memorable, donde el significado de ganar o perder se desdibujaron.

Ganó el favorito indiscutible, pero sufrió.  Los NBA padecieron como en su vida lo han hecho. Vieron peligrar el oro. Una España de gigantes, con una generación magnífica, se resistía a encomendarse a la grandeza de las once torres estadounidenses. Les hicieron desgarrarse hasta la extenuación. A cada punto de ventaja que obtenían los chicos de Michael Krzyewski, ahí estaba la cuadrilla de Scariolo para recortar, achuchar y meter presión.

Estados Unidos llegaba a la final con un currículum impecable. Siete victorias y un promedio de 117 puntos anotados y 81 encajados, deshaciéndose de Australia en cuartos de final y de Argentina en semifinales. España en cambio había ganado tres partidos en la primera fase y perdido dos -ante Brasil y Rusia-, pero se deshizo de Francia en cuartos y de Rusia en semifinales.

En las gradas del North Greenwich de Londres., además de la Familia Real,  sobresalían rostros peculiares como el actor Arnold Schwarzenegger, el ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger o el alcalde de Londres Boris Johnson.

Pau Gasol y Juan Carlos Navarro fueron los primeros en tirar del carro. De nuevo, las capacidades de liderazgo del capitán volvieron a guiar los pasos de su compañeros hacia el olimpo. En los primeros cuatro minutos, firmó 10 de los 12 puntos de España con tres triples lanzados y anotados.

Scariolo buscó la sorpresa con Llull de base, para taponar al inspirado Paul, y el ataque se encasquilló. España desbordó en recursos imaginativos para suplir y neutralizar la poderosísima cualidad física del rival.Infundía tal respeto el aspirante que el favorito no fue capaz de tomar los mandos y desmarcar su condición de superior hasta el último cuarto.

El marcador comenzó a desnivelarse en el minuto 34, (93-86), pero la selección española seguía defendiendo a muerte y calculando minuciosamente el ataque, aunque los tiros no acabasen de entrar. Quedaban seis minutos, pero Paul manejaba ya el ritmo de juego con solvencia y Kobe y LeBron ejecutaban a favor de viento.

Nadie hubiera entendido que EE.UU. no se llevara el oro. Ellos reencarnaron su su mejor versión para alzarse con un triunfo ya atribuido, pero España se mantuvo en el partido hasta el último minuto.  Esta selección, dos veces plata, dos veces campeona de Europa y una mundial, pisa muy de cerca a la NBA

 

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