Escapada rural a la Sierra de Grazalema

Por NH Hotels | 10:50

A caballo entre Cádiz y Málaga, el Parque Natural de la Sierra de Grazalema se erige como un templo natural para los amantes del turismo de sierra. Con una extensión que supera las 50.000 hectáreas, Grazalema sorprende por su belleza distintiva, de relieves abruptos y contrastados. La erosión del agua y de tiempos pasados ha provocado que la roca se transforme hasta crear cañones de impactante belleza, como la Garganta Verde, de 400 metros de descenso. A su vez, Grazalema dispone de un vasto complejo de grutas y simas entre las que destaca el complejo de Hundidero-Gato, siendo la de mayor longitud de Andalucía. Pero sin duda alguna, si hay algo que caracteriza a esta zona es su distintiva flora. El pinsapo es una especie que se encuentra presente en esta sierra desde la última era glacial, convirtiéndolo en todo un superviviente. 15.000 años poblando sus laderas y tiñendo de verde su paisaje. Esta especie, junto con la amapola de Grazalema, de color ladrillo, suponen uno de los principales atractivos a la hora de atraer visitantes.

Hay múltiples planes para conocer esta sierra, reserva de la biosfera desde 1977 y Parque Natural por la Junta de Andalucía desde 1985. Esta característica ubicación y entorno ha generado una herencia cultural distintiva, donde destaca el pueblo blanco encaramado sobre la cumbre y la ladera, integrándose en el paisaje como un elemento más. Sus pueblos tienen carácter propio y recomendamos visitar especialmente Grazalema y Benamahoma. En estos pueblos típicos de sierra permanecerás alejado de la capital, pero tendrás a tu disposición una gran oferta cultural, turística y gastronómica. A continuación, os indicaremos varias de las razones de peso por las que nos hemos decidido a centrarnos en estos dos núcleos rurales.

Grazalema, el pueblo que da nombre a la sierra, es un lugar con mucho encanto e historia. Además de ser el punto con mayor índice de pluviosidad de la mitad sur peninsular, Grazalema tiene su espalda guardada por el Peñón Grande, donde nace el río Guadalete. A nivel gastronómico, este pequeño pueblo dispone de un manjar para los amantes del queso. Y es que en la Sierra de Grazalema pasta la cabra payoya y la oveja merina, de las que se saca la leche con la que se genera un queso que va cosechando fama y reconocimiento más allá de nuestras fronteras.

En esta zona, a la que los lugareños apodan “el Cádiz de la sierra”, se ha comercializado históricamente, intercambiando víveres entre los ciudadanos de la comarca. El dulce, el queso, o la trucha serrana de Benamahoma, que proviene de una piscifactoría cercana, representan un aliciente a la hora de visitar esta localidad gaditana. Esta trucha es comúnmente servida con jamón serrano y junto con la carna de la vaca retinta atraen cada vez a más turistas a la zona.
Los montañistas y senderistas también acuden a esta zona, ya que tiene los picos más altos de la provincia. El Torreón y el Reloj son dos picos que suelen retar al montañés más inexperto, además de necesitar permiso para poder escalarlos. Dicho permiso podéis adquirirlo en la Oficina de Turismo de El Bosque, una localidad cercana. Si decides emprender alguna de estas dos rutas, te recomendamos hacerte con un mapa online que puedes adquirir aquí y en el que encontrarás todos los senderos de la zona.

Grazalema se involucra en atraer al turismo, mostrando que es posible invertir en esta actividad de forma sostenible y respetando la biodiversidad. En estas tierras también hay tiempo para el ocio y las fiestas populares. En Grazalema se celebra cada año la fiesta “Sangre y Amor en la sierra”, que tiene al bandolero José María “El Tempranillo” como figura clave ambientada en el 1832 gaditano. Esta fiesta consiste en una recreación que involucra a todo el pueblo y atrae cada año a más visitantes.

Benamahoma también tiene mucho que ofrecer. Esta pedanía de Grazalema cuyo nombre significa “Los hijos de Mahoma” también celebra su propia fiesta popular, esta vez conmemorando las batallas entre moros y cristianos. Ubicado en la falda oeste de la Sierra del Pinar, en este pueblo blanco puede realizarse la ruta de senderismo apta para todos los públicos, que recorre el río Majaceite entre Benahamona y El Bosque. A lo largo del río, recorrerás un sendero que no te llevará más de 3 horas realizar, acompañado del sonido del agua y vigilado por un bosque de galería con fresnos, olmos, chopos, sauce y álamo.
En definitiva, la Sierra de Grazalema tiene mucho que ofrecer, y está poblada por pequeñas localidades que aún conservan carácter propio, idóneo para sumergirte en la cultura rural del entorno. Tienes montaña y río, campo y cuevas y simas. Senderos en planicie y de altura. Grazalema ofrece buena comida y es agradable con el visitante, además de ofrecer variedad de ocio como sus fiestas donde conmemoran su pasado. ¿A qué esperas para visitarla?

 

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