Tu plan alternativo para el verano: Los Pirineos

Por NH Hotels | 10:37

El verano ya está aquí. Comienza la temporada de vacaciones para los más suertudos, así que es hora de hacer planes. Diseñar una escapada puede ser toda una odisea. Múltiples destinos que elegir, actividades que realizar, alojamiento…etc. Pero no os preocupéis, aún estáis a tiempo de planificar vuestro viaje. Llegados a este punto, surge la eterna duda de: ¿playa o montaña? Este post está dedicado a los amantes de los planes alternativos para el verano.

Ya sabemos que sobre gustos no hay nada escrito y si una vez librada la batalla entre posibles destinos te decantas por la montaña, este post es de tu interés. España posee innumerables atractivos turísticos, pero quizá uno de los más desconocidos es el que protagoniza este texto. Los Pirineos. Esta cordillera montañosa que se sitúa entre España, Francia y Andorra, tiene una longitud de 430 kilómetros y es hogar de distintas culturas, tradiciones, paisajes y una fauna y flora singulares. Es la elección idónea para los amantes del turismo alternativo. Con un entorno de ensueño, los Pirineos te ofrecen planes tan dispares como deportes de riesgo, turismo rural o ecológico, eventos musicales y hasta el Camino de Santiago. Una vez contemplada la oferta, es sólo cuestión de dejarte llevar y elegir aquello que más se adecue a tus intereses.

Sin duda alguna, el mayor atractivo de los Pirineos en estas fechas es la temperatura. El hielo se ha derretido y el blanco da paso a un verde intenso y de distintas tonalidades. Las montañas explotan de vida y el aire es tan puro que parece increíble. Los Pirineos se erigen como un santuario para los intolerantes al calor y se presenta como la perfecta alternativa al turismo tradicional de costa. Es el momento del año ideal para coger una mochila, comprarte un par de botas de trekking y realizar rutas a pie, a caballo o en bici. Puedes aprovechar un alto en el camino para bañarte en ríos o los Ibones como los de Anayet en el Valle de Tena (Huesca) o el Lago de San Mauricio, situado en el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany (Lleida), donde te quedarás boquiabierto al ser testigo de tanta belleza natural. Y para los amantes de una ruta más deportiva están los Ibones Azules, una de las rutas más famosas que parte desde el Balneario de Panticosa, en Huesca. Esta ruta requiere de un mínimo de preparación física, pero el ascenso a sus más de 2400 metros merece la pena. La siguiente foto así lo confirma.

Si por el contrario te interesa otro tipo de turismo puedes aprovechar para perderte entre las montañas pirenaicas y visitar pueblos como el de Lanuza, situado en el Valle de Tena y desalojado en 1978 tras la construcción de un embalse. Sus habitantes lucharon por evitar el olvido de su pueblo y construyeron otro en las faldas de la montaña, que desde la década de los 90 sigue recuperándose. El pueblo original continúa sumergido en el lago y sobre sus techos navegan hoy canoas y piraguas. Allí, en Lanuza, se celebra cada verano el Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur.

Como Lanuza, existen varios pueblos recónditos en los Pirineos que no puedes perderte en tu visita a la cordillera. Quizás uno de los más famosos sea el de Aínsa, pueblo medieval con joyas arquitectónicas como su castillo, que data del siglo XI-XVII, una iglesia románica del siglo XII y casas señoriales como la de Bielsa o Arnal. Como dato curioso, en este pueblo es tradicional el uso de llamadores fálicos, un elemento relacionado con el estatus social y económico de sus habitantes.

Otros pueblos con encanto y dignos de visitar son los de Jaca, famosa por su conjunto histórico artístico como la Ciudadela, La Torre del Reloj y su Catedral. Encerrada entre montañas se encuentra Canfranc. A casi 1200 metros de altitud, la estación de trenes de Canfranc, hoy abandonada, es uno de los atractivos turísticos de los Pirineos. Con un edificio palaciego del siglo XIX y de estilo francés, esta estación llegó a ser de las más grandes de Europa y hoy en día conserva ese aire majestuoso y solemne que rodean a los edificios que antaño albergaban grandeza. Con trenes abandonados y grafitis en sus inmediaciones, arte, historia y cultura se dan la mano en pleno Valle de Aragón.

Estación internacional de Canfranc

De vuelta a entornos rurales, en los Pirineos se encuentra el parque de Lacuniacha, que da cobijo a linces, renos, sarrios y lobos.  Y también allí se encuentra la que quizá sea la joya natural de este cordón montañoso, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, un paraíso natural con el macizo calcáreo más alto de Europa y rodeado de glaciares, cañones, gargantas, valles, laderas boscosas, y praderas verdes. El valor de Ordesa es incalculable y su belleza difícil de emparejar. Reserva de la biosfera y Patrimonio Mundial de la Humanidad, Ordesa es uno de esos lugares que tienes que visitar sí o sí. O sí.

El verano ya está aquí, pero los Pirineos te están esperando. Si todas estas sugerencias aún no te han convencido, quizá el visitar el Principado de Andorra sí lo haga. Literalmente encajonado entre Francia y España, Andorra vive entre montañas y su gastronomía y patrimonio son dignos de admirar. Perfecta opción para los apasionados del esquí y hogar de uno de los mayores balnearios europeos que contiene agua de los manantiales pirenaicos. Un enclave idóneo para aquellos que busquen vivir la experiencia pirenaica al completo. Allí podrás hacer noche en nuestro hotel NH Hesperia Andorra la Vella.

¿Aún no te he convencido? Piensa que estás a un paso de realizar el viaje de tu vida. O a un click, nunca se sabe. Hasta entonces, siempre puedes recrearte con esta maravillosa galería de fotos y dejar a las imágenes hablar por sí solas.

 

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