Tradición y fiesta se dan cita en la Batalla del Vino de Haro

Por NH Hotels | 11:53

Fuente: www.haroturismo.org

Mañana 29 de junio, Festividad de San Pedro, se celebra en los Riscos de Bilibio la batalla vinícola más famosa de nuestro país: la Batalla del Vino de Haro. Miles de litros de vino protagonizan una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional y en la que los participantes persiguen un mismo objetivo: manchar al prójimo hasta dejarle totalmente teñido de morado. ¿Las armas? Botas, botellas de plástico, sulfatadoras o calderos en las que, sobre todo, no puede faltar el vino. ¿Te animas a conocer sus “normas”? Te adelantamos la primera: ¡Ganas de pasarlo bien!

Como aseguran en La Rioja, “la historia de esta fiesta es una fiesta a través de nuestra Historia”. Y es que, desde hace años, cada 29 de junio la localidad riojana de Haro acoge una celebración que se remonta a finales del siglo XIX, fecha en la que comienzan a realizarse los primeros bautizos de vino (o, como los denominaban entonces los asistentes a la fiesta, los remojones de vino). Bautismos que tenían lugar durante la Romería a los Riscos de Bilibio, enclave en el que se sigue manteniendo la celebración de esta batalla. Así, de la romería a la ermita construida en los mismos riscos y donde antaño no hubo más que una humilde cueva, dicen que nació la fiesta.

Un singular festejo cuyo objetivo no es otro que manchar de vino al prójimo “hasta conseguir dejarlo más morado que el Pendón de Haro”.

¿Las armas “homologadas” para la ocasión? Botas de cuero, botellas (nunca de vidrio), calderos, sulfatadoras, pistolas de agua… ¡Cualquier recipiente que pueda albergar líquidos! Armas excelentes para librar una divertida batalla en la que, además, nunca deja de escucharse de fondo la música de la charanga.

Fuente: www.haroturismo.org

Las principales reglas de la Batalla

Como en toda batalla o contienda, los participantes o “romeros” deben de asumir en todo momento una serie de normas. Entre las principales, destacamos algunas que nunca se deben olvidar:

  • Vestir de blanco, con el pañuelo rojo típico de las fiestas.
  • Conseguir manchar de vino al vecino lo mejor y más rápido posible.
  • Usar siempre las armas homologadas (entra las citadas anteriormente).
  • Si hay alguien que conserva una parte de su vestimenta en blanco, terminar de mancharle será el objetivo preferente.
  • Y, sobre todo, y mientras dure la contienda, no dejar de bailar, cantar y sonreir.

Una vez terminada la batalla, en torno al mediodía, los “romeros” regresan a la ciudad donde se bailan las tradicionales vueltas en la Plaza de la Paz, junto al Ayuntamiento de Haro. Posteriormente se da comienzo al almuerzo, basado especialmente en caracoles o chuletillas al sarmiento.

Puedes descargarte el Programa Completo de las Fiestas de Haro aquí o conocer los mejores consejos para disfrutar de esta peculiar celebración.

Aprovechar la visita para conocer Haro

Haro es un destino ideal para la escapada perfecta. Mezcla de cultura, paisaje y gastronomía, esta localidad ofrece grandes atractivos turísticos que no te defraudarán.

Uno de los enclaves que no puedes perderte es su casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural. Conserva destacados palacios y edificios señoriales construidos entre los siglos XVI y XVII.

Visita obligada también merece la Basílica de Nuestra Señora de la Vega, la patrona de Haro, considerada una de las obras religiosas más importantes y mejor conservadas de la ciudad.

Por supuesto, la mejor manera de completar tu viaje es visitar alguna/s de las bodegas y viñedos que conforman la Ruta del Vino de Rioja Alta.

Pero, sobre todo, si vienes durante estas fiestas, ya lo sabes: Nunca te fíes de nadie… Tus conocidos serán tus primeros enemigos.

¡Viva la Batalla del Vino!

 

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