Invasión vikinga en Catoira, Galicia

Por NH Hotels | 10:57

Se avecinan tiempos convulsos. El viento arrastra el sonido de los cuernos de guerra vikingos de los pueblos normandos y agudizando el oído se puede llegar a escuchar la madera de los remos golpear la superficie del agua gallega. ¡Son los vikingos! se disponen a intentar realizar una incursión por el río Ulla alentados por los rumores de riqueza del sepulcro del apóstol Santiago.

Sarracenos y normandos intentaban atacar constantemente la gran Catedral erigida por el rey Alfonso III de Asturias y saquear el tesoro cristiano que alberga. Para evitarlo, el rey astur decidió reconstruir la fortaleza romana Castellum Honesti y dotarla de una guarnición preparada para las incursiones por el río Ulla con destino a Santiago de Compostela y dispuesta a presentar batalla contra los gigantescos nórdicos. Intentar repeler a estos pueblos no era tarea fácil, por lo que se rehabilitó la fortaleza hoy en día llamada “Torres del Oeste”, reforzando sus defensas y otorgándole la función vigía y defensora de la entrada por mar de esas tierras. Desde sus almenas, los soldados cristianos oteaban el horizonte buscando señal de peligro y la ciudadela brindó cobijo de los saqueadores sanguinarios. Así fue hasta que los Reyes Católicos centralizaron su poder y aquella zona perdió valor estratégico para la Corona.

Lo que espadas y hachas nórdicas no pudieron batir lo hizo el paso del tiempo y con el olvido, Catoira permaneció silenciosa, superviviente de unas batallas violentas y dignas de ser narradas en cantares de gesta por los juglares de la zona. No fue hasta 1960 cuando los habitantes de la villa de Catoira decidieron homenajear a sus antepasados organizando una recreación de uno de estos desembarcos y su consiguiente contienda armada. La idea nació en el Ateneo de Ulloa  y las décadas pasan y lo que hoy en día se conoce como Romería Vikinga de Catoira no para de crecer en fama y esplendor. Un pueblo de casi 4.000 habitantes acoge durante toda la primera semana de agosto a casi 40.000 personas y ¿la razón? Festejar entre pueblos hermanados.

Este evento fue proclamado Fiesta de Interés Nacional y luego Internacional sucesivamente, además de hermanarse con la ciudad danesa de Frederikssund y la inglesa Watchet, compartiendo las tres los desembarcos históricos de los vikingos en su eterna búsqueda del Valhalla haciendo la guerra.

Actualmente el Ayuntamiento de Catoira se encarga de la organización de esta festividad y durante los días previos al primer fin de semana de agosto de cada año se celebran diversas actividades culturales y gastronómicas destinadas a dar a conocer datos históricos y las sociedades que vivían en la zona hace más de mil años. Obras lúdicas, teatrales y literarias, todas ellas enfocadas en la tradición del desembarco vikingo y en su historia toman lugar durante los días previos a la recreación del enfrentamiento entre los dos pueblos.

¿Por qué deberías asistir? Porque no sólo vas a disfrutar de una recreación histórica en forma de festejo popular, sino que correrán ríos de vino del Ulla y mejillones para los participantes. Se celebrará toda una batalla campal entre los incursores a bordo de drakkars (navíos vikingos) y defensores gallegos vestidos de época dispuestos a defender su hogar y sus vidas. Las risas se confundirán en el clamor de la lucha y los gritos de guerra “¡Úrsula! ¡Úrsula!” despertarán la sangre de conquistador que llevas dentro.

Habrá mercadillo medieval con degustaciones típicas gallegas; pulpo a feira, sardinas asadas, empanadas…etc. También se cuenta con música céltica con base de gaita y que inunda el aire de una tierra plaga de misticismo con una estrecha relación con el mar.  

Se recomienda asistir en tren, dado que la zona cuenta con estación de Renfe. Además, se aconseja evitar llegar en coche, ya que se trata de una localidad pequeña y no dispone de grandes espacios para aparcar. No te olvides de hacer la maleta con ropa básica e intentando evitar el color blanco, o correrás el riesgo de acabar pareciendo que llevas lunares hechos de lodo lanzado por los belicosos guerreros. Como apunte curioso deciros que, si asistís vestidos como vikingos, las sorpresas se multiplicarán por diez y quizá más de una puerta se te abra.

En resumen, se trata de un evento con proyección internacional y que reúne a cada vez más adeptos, deseosos de recibir un baño de gloria y honor. ¿A qué bando pertenecerás? ¿Serás un temido y fiero vikingo persiguiendo la fama como hizo Ragnar Lothbrok o preferirás defender las tierras gallegas de los invasores nórdicos como un guerrero cristiano de la época?

Sólo queda por añadir una cosa:

“¡ÚRSULA!”

 

 

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