Una Boda de Película

Por Carlota Nelson | 10:15

Cuando las parejas hablan sobre los posibles sitios donde celebrar su boda, es raro que piensen en su lugar de trabajo. Pero yo lo tenía muy claro. Llevo más de 18 años trabajando en los fogones de La Ontina, restaurante del NH Gran Hotel de Zaragoza, famosa por su deliciosa combinación de cocina tradicional y moderna, bajo la batuta culinaria del chef Enrique Martínez.  Sin embargo, existían muchas razones más para elegir el NH Gran Hotel de Zaragoza como lugar para celebrar uno de los días más importantes de mi vida.Durante los días previos al enlace, mientras se ultimaban los detalles, nuestros invitados pudieron disfrutar de los mejores museos de la ciudad y las tiendas exclusivas, todo a un paso del hotel, situado en plena Milla de Oro. Sabiendo que estaban bien y entretenidos, nos permitió relajarnos y seguir con los preparativos junto a nuestro asesor personal, quien se encargó hasta de los detalles más pequeños. Recibir consejos, ideas y sugerencias de un experto, nos dio confianza de que todo iba salir tal y como lo imaginábamos.

En todos los años que llevo trabajando en el NH Gran Hotel de Zaragoza, he sido testigo de muchas bodas, ya fueran grandes o íntimas. Pero cuando llegó el 20 de abril de este año y vimos cómo el hotel se vistió de boda para nosotros, me emocioné. Ver a nuestros 220 invitados, reunidos en el mítico Salón Principal, considerado el mejor lugar de la ciudad,  fue para mí todo un orgullo. La ceremonia civil se celebró en el elegante hall y dio paso al cóctel. Fue una noche muy emotiva. Al recordarlo, los dos nos sentíamos protagonistas de una película.

Mis compañeros de trabajo, engalanados de fiesta, nos agasajaron con las especialidades de la casa: para empezar, aperitivos de milhojas de foie, queso de cabra y membrillo y bacalao crocante con parmentier de patata y trufa. A continuación sirvieron bogavante a la plancha al armañac  y solomillo con salsa de hongos o lechazo con salsa panadera.  Para terminar el banquete, a modo de broche final, disfrutamos de las deliciosas torrijas con helado de canela.

Antes de entregarnos al baile y a la fiesta, quise cumplir con una ilusión que llevaba tiempo albergando: sacarme una foto con todos mis compañeros de trabajo en la cocina.

Como queríamos que la organización de la boda no se alargara y queríamos celebrarla lo antes posible,  enalgo menos de un año de preparación y gracias al asesoramiento personalizado de NH hoteles, que gestiona todos los detalles del enlace,  pude disfrutar junto a mi mujer de ese día tan especial, sabiendo que todo iba a salir perfecto. Sin el estrés ni las complicaciones típicas de la bodas. ¡A los novios nos trataron como verdaderos VIP!

Mientras nuestros familiares e invitados seguían disfrutando del hotel y comentaban el éxito de la noche anterior nosotros iniciamos nuestra luna de miel. La verdad es que si tuviéramos que volver a celebrar nuestra boda no tendríamos ninguna duda: volvería a ser en el NH Gran Hotel de Zaragoza. ¿Quién sabe? Quizás para nuestras bodas de plata…

 

 

 
  • publicado por photosofdesignerblou | 18 noviembre 2013, 18:43,

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