¿Te quieres casar en NH Palacio de Oquendo? Descubre cómo es una boda en el hotel

Por Jennifer Castro | 17:00

Raúl Pache y yo celebramos nuestra boda en NH Palacio de Oquendo el 24 de agosto de 2013, fue un día muy bonito, la verdad es que es un sitio muy acogedor y muy diferente. A nuestros invitados les encantó y sobre todo a nosotros, es un entorno muy especial y era muy emotivo para nosotros celebrar allí nuestra boda puesto que es donde nos conocimos.

¿Dónde íbamos a estar mejor que ahí? Además teníamos precedentes muy positivos ya que un familiar de Raúl, celebró su boda en NH Palacio de Oquendo hace 2 años y nos encantó. Desde ese momento nosotros ya lo teníamos decidido, ¡no lo dudamos! Y eso que planeamos la boda con 15 meses de antelación durante los cuales tuvimos muy buen asesoramiento por parte de NH Hoteles, desde el departamento de restaurante, el de piso, hasta el de comercial.

El banquete principal fue en el salón Yuste del hotel por lo amplio que es, pero antes tomamos el aperitivo en el patio interior donde disfrutamos de un espectacular coctel con, delicias como el magret de pato y piña natural, la piruleta de codorniz y melaza de soja o el mousse de foie y membrillo. De ahí pasamos a sentarnos a la mesa. Elegimos para la comida gazpacho extremeño con virutas de jamón y huevo de codorniz de primero, luego lomitos de mero con almendras, boletus y langostinos. Antes de dar paso a la carne nos sirvieron un sorbete de mandarina al vodka que nos abrió de nuevo el apetito para la presa ibérica a la parrilla con aroma de boletus, puré trufado y cebollita caramelizada. De postre tomamos Carlotte de caramelo, mousse de chocolate blanco y helado de nata. Después de la gran cena nos fuimos a los salones Cazadores y Guadalupe donde pasamos por el photocall que instalamos para que los invitados se hicieran unas divertidas fotos de recuerdos y donde nos estuvimos tomando algo antes de volver al Yuste para terminar con la celebración.

Un momento muy emotivo de nuestra boda fue un vídeo que nos hicieron nuestros amigos Jorge y Vivky; era un cuento de hadas, con un pequeño relato sobre nosotros y fotos desde que éramos pequeños, todos los invitados se emocionaron un montón.

También hubo otro momento muy muy especial que fue la entrega de unos ramos de flores a las abuelas (Raúl), a nuestras madres y a la hermana y tía (Jenny) y el ramo de la novia a una sobrina (Jenny) y ahí fue cuando rompieron a llorar casi todos los invitados.

Si tuviéramos que volver a casarnos la respuesta sería sí, rotundamente sí, volveríamos a elegir NH Palacio de Oquendo para volver a celebrar nuestra boda. Para Raúl fue como si estuviera en su casa. Todos los empleados estaban pendientes de nosotros cada momento era una tranquilidad saber que todo iba a salir de lujo. Eso nos lo facilitó muchísimo para disfrutar después al máximo de nuestra luna de miel por las islas griegas y Turquía

 

 

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