Pueblos medievales de España para descubrir

Por NH Hotels | 9:43

Castillos, justas, caballos… ¿Quién no ha soñado alguna vez con viajar en el tiempo hasta la Edad Media? Aunque todavía no se puede viajar en el tiempo, afortunadamente quedan unos cuantos pueblos que han conservado toda su apariencia medieval. Aquí, la lista con unos de los más bonitos de España.

Gerona medieval

A modo de curiosidad: la mayoría de estos pueblos están al noreste de nuestro país. Si te estás planteando visitar Barcelona, no dudes en visitar Gerona y dos pueblos que han conseguido mantener su encanto medieval. El primero en el que vamos a parar es Besalú, que puede que te suene por su puente sobre el río Fluvià. Aunque te encontrarás algún turista con el palo selfie en mano, merece la pena esperar tu turno y sacar una increíble foto con todo el pueblo de fondo.

Besalú, ciudad de mezcla de culturas y religiones, ha dejado un gran patrimonio arquitectónico como reflejo de esta mezcla. Todavía en Besalú, podemos encontrar tanto monasterios e iglesias como sinagogas. Empezando por el legado católico, encontramos el monasterio de Sant Pere, sobrio y firme, pero muy delicado y elegante. Además, la fachada está decorada con dos leones, que simbolizan el poder y la protección de la iglesia frente al mal. Saca la cámara y presta mucha atención a los detalles de los leones. Están tallados con una delicadeza increíble, cuidando hasta el máximo detalle. Nuestra siguiente parada es la Iglesia de Sant Vicenç, la parroquia original de Besalú. Su estilo románico nos recuerda a las míticas iglesias de la Vall de Boí.

Respecto al legado judío, llama la atención la mikvé medieval que se conserva. Puede que te preguntes: ¿y qué es una mikvé? No te preocupes, solo hay cinco en funcionamiento en España, por lo que es normal que no te suene la palabra. Una mikvé es un espacio reservado para los baños de purificación que marca el judaísmo. La de Besalú es la única medieval que se conserva en la península. Un lugar, sin duda, lleno de historia.

Peratallada

Nuestro siguiente destino será Peratallada. Si vas en coche hasta allí, presta mucha atención porque corres el riesgo de pasarte el pueblo: tan solo un tramo de muralla con un arco de entrada te avisa de que has llegado. Parece que está escondido a propósito como parte del encanto.

Si Besalú te podía parecer pequeño aun teniendo cerca de 2.500 habitantes, Peratallada, más. Tan sólo 200 habitantes mantienen el legado medieval del pueblo, cuya joya es la iglesia de San Esteban. De estilo románico y con tres naves en su interior, esta iglesia alberga dentro el sepulcro del Barón Gilabert de Cruilles. Tampoco te pierdas en tu visita el castillo palacio de la ciudad ni el tomarte un descansito en la plaza de Les Voltes. Dedica un par de horas para, tan solo, andar por el pueblo. Encontrarás rincones que te van a enamorar.

Belleza medieval en los balcones

Santillana del Mar, conocido como el pueblo de las tres mentiras porque no es ni santa, ni llana ni tiene mar, es uno de los pueblos que más actividad tiene de la lista. Las calles adoquinadas y las tiendas de artesanía te recuerdan el carácter del pueblo, muy marcado por la historia cántabra. Visita obligada: la colegiata de Santa Juliana, construida por un grupo de monjes para exponer las reliquias de la mártir Juliana. Esta iglesia, del siglo XII, posee tres naves y mucha historia en su interior. Disfruta de las callejas que suben y bajan con pendientes suaves, lo que hace que el trayecto se haga más ameno. Observa los balcones, prepara la cámara y dispara. ¿Has visto los maceteros que los adornan? Siempre están llenos de flores y en primavera brillan con todo su esplendor. Cuando termines tu visita, te esperamos en NH Ciudad de Santander. No dudaremos en aconsejarte sobre otros destinos turísticos en Cantabria.

La Alberca, en Salamanca, es la unión de las culturas cristiana, islámica y judaica a través de los siglos. Presta atención a la estructura urbana de La Alberca, similar a la de las juderías: las calles del pueblo forman un laberinto que muchos asocian con los arrabales de Damasco. Por último, llegamos a la plaza. Llena de fachadas con dos series de balcones, se constituye como el eje central del pueblo. Sin duda, la visita es todo un viaje a través del tiempo y de las culturas sin salir de España.

Aínsa

Nuestra última parada será Huesca. Para ser exactos, visitamos la villa de Aínsa, una ciudad histórica situada en el Pirineo Aragonés. Aunque es pequeño, es uno de los pueblos que posee más monumentos para ver. Entre ellos destacan la iglesia románica de Santa María y el Castillo de Aínsa, que aún conserva sus murallas y en muy buen estado. Paseo, de nuevo, obligado por la ciudad, prestando atención a la peculiar arquitectura de sus casas. La visita, a poder ser en septiembre para disfrutar de “La morisma”, una representación de moros y cristianos en conmemoración de la reconquista de Aínsa. Terminan el conjunto-histórico, y la visita, la Colegiata y la Ciudadela.

 

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